Entrevista en Mundopalabras (24/08/12)

Robert Fornes, autor de La caja de madera

Robert Fornes (Valencia, 1975) un nombre original para un autor original. Autor polifacético, cultiva ensayo, relato y es redactor de la revista Granite & Rainbow, además de un activista social, político y económico. Su última obra, La caja de madera, es una antología de relatos con un denominador común: la muerte en su forma más atroz, el asesinato. Una obra que está cosechando críticas de lo más satisfactorias y que os queremos presentar, porque Robert Fornes es uno de esos ejemplos de nuevos autores de calidad que con paciencia y trabajo va construyendo su pequeño gran castillo de éxito literario.

Mundopalabras: Robert Fornes: ensayo, relato, redacción… Toca muchos palos. ¿Vive de esto tan peculiar de escribir?

Robert Fornes: No. Me dedico por convicción y amor al arte. Quizás sea mejor así.

mp: ¿Disfruta más escribiendo relato, ensayo o redactando?
RF: Disfruto más escribiendo ficción. El ensayo de corte social viene como respuesta a mis convicciones personales y al momento histórico que vivimos. En cuanto a la redacción y la crítica literaria, éste es un campo nuevo para mí con el que me estoy divirtiendo mucho pues trato de romper las reglas en cada reseña e inventarme formas originales de hablar de un libro. Es una forma de devolver a la literatura el bien que tanto me ha hecho como persona.

mp: La caja de madera, sólo hemos oído cosas buenas sobre este libro. Quisiéramos que nos contase qué podemos encontrar entre sus páginas.
RF: La caja de madera es un libro de relatos que todos ellos, de una u otra manera, tienen como nexo común la muerte. Esta figura me interesa no sólo desde un punto de vista literal, sino como personaje que representa el cambio, el tránsito hacia otro punto. El libro tiene una mezcla de narrativa de denuncia social, literatura negra, de terror y una dosis continua de sentido del humor mordaz y un poco áspero.

mp: ¿Por qué esa fijación con la muerte y los asesinatos? Quizás algo oscuro en su mente…
RF: Tal vez tenga un reverso tenebroso. Ahora que lo pienso, nunca he ido a psicoanalizar esa tendencia, pero quizás tengas razón y deba ir a que alguien me mapee el cerebro. Hablando en serio, le atribuyo a la muerte un simbolismo de regeneración en términos generales, con lo que, en mis relatos, trato de generar cambios bruscos a situaciones personales o sociales que lo necesitan, y la muerte, en todas sus versiones, me parece la excusa perfecta para forzar esto.

mp: ¿Cuál es su estilo como escritor de relatos?
RF: Creo que los mensajes que trato de transmitir son bastante directos y crudos, aunque me gusta utilizar muchas herramientas para convertir un texto en algo enriquecido. Trato de encontrar siempre la palabra exacta para cada espacio y alterno diferentes estilos y técnicas para buscar, al igual que en las temáticas, dinamismo.

mp: ¿Y cómo fue el proceso de redacción de los mismos? ¿Tiene algún método?
RF: Cada uno es hijo de su madre y de su padre. Los he escrito en sitios bien diferentes y en circunstancias diversas. Desde un banco en plena montaña, pasando por la playa en invierno y acompañado de varias cervezas, en pubs, aeropuertos, en casa, e incluso en una habitación de hotel en Madrid con 40º de fiebre. En cuanto al método, es bastante errático. Soy bastante desorganizado en lo que respecta a la escritura y trabajo a vaivenes, aunque también es verdad que con el tiempo he ido aplacando esta forma de trabajar y ahora afronto mis escritos de una manera más metódica y pausada.

mp: La caja de madera es un libro autoeditado, una opción de la que cada vez más autores echan mano. ¿Por qué cree que sucede esto?
RF: En mi opinión se dan dos circunstancias concurrentes. La primera es que con la presencia de Internet, se ha multiplicado exponencialmente el número de personas que prueban suerte con sus escritos. Y la segunda es que las editoriales grandes, dada la situación general de sus mercados, apuestan por valores más seguros y en pocas ocasiones le dan una gran circulación a escritores desconocidos por los que hayan apostado; los pocos casos que hay vienen precedidos, en su mayor parte, por algún premio literario. En el caso de las editoras más pequeñas, muchas veces ofrecen a los autores coeditar los títulos, con lo que el autor tiene que poner dinero de su bolsillo. Y siendo así, en muchos casos, como ha sido el mío, este panorama te lleva a valorar la autoedición, que además te aporta un grado de libertad de contenido muy alta.

mp: ¿No considera que sus posibilidades de distribución se reducen?
RF: En principio sí. Pero puedes contrarrestarlo con una puesta en escena atractiva, imaginativa y constante por mediación de las redes sociales. Ese camino supone una vía alternativa muy interesante, que además te permite buscar a tu lector tipo de manera mucho más directa que con los métodos tradicionales de segmentación.

mp: ¿Ha publicado alguna obra con alguna editorial? En ese caso cuéntenos su experiencia en el mundo de la publicación. ¿Le costó mucho conseguirlo? ¿A qué puertas tuvo que llamar?
RF: De momento, no. Antes de decidir autoeditar, llamé a muchas puertas, pero en la mayoría me decían que, siendo el libro de calidad, el relato es un formato que no tiene demasiada salida-según parece, España disfruta más de la novela que de una colección de relatos-. Es una lástima, pues en todas las grandes lenguas hay un espacio importante para los relatistas, cosa que no ocurre demasiado en lengua española.

mp: Cerramos ya La caja de madera y abrimos el futuro: ¿qué va a ofrecer a los lectores? ¿Tiene algo pensado?
RF: Tengo varios frentes abiertos. Recientemente he aportado un texto largo titulado Píldoras de espíritu crítico a una antología de relatos de realismo sucio con escritores muy canallas todos ellos, y que está a la búsqueda de editorial. El relato es una caricatura sobre la gente que se traga cualquier cosa de los medios de comunicación y eleva a la gente que más chilla y más insulta a la categoría de deidad absoluta. Adicionalmente, estoy escribiendo también el guión para un cortometraje basado en un duro relato sobre pornografía infantil titulado La foto número cuatro, presente en el libro La caja de madera. El proyecto estará en proceso de rodaje, si no pasa nada, para la próxima primavera. Además, sigo mi colaboración con la estupenda revista literaria “Granite & Rainbow”, y estoy desarrollando algunos textos ensayísticos que me sirven de soporte para mi activismo social y político.

mp: Robert, ofrézcanos para cerrar la entrevista algún consejo para autores noveles.
RF: Que escriban con el alma. Que trabajen duro y que sean fieles a su forma de ver el mundo. Eso no lo deben cambiar bajo ningún concepto. Y sobre todo, que lean mucho. Que tengan en cuenta que todo gran escritor lleva dentro a un gran lector.

Para conocer la web del autor visita: www.robertfornes.com

 

Link a la entrevista: https://www.mundopalabras.es/entrevista-2/robert-fornes-autor-de-la-caja-de-madera-3/

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: